Un recuerdo de este encuentro. Palabras de fe, historias y reflexiones que nos acompañan más allá del congreso.
05
CONGRESO DE DAMASEDICIÓN 2026
16 — 18 de octubre Punta Cana
Nº 01 · Portada
«Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.» · Juan 8:36
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Saludo de la directora
Bienvenidas a este tiempo de libertad
Es una alegría volver a encontrarnos en nuestro Congreso de Damas, un espacio que, año tras año, se convierte en un testimonio de la fidelidad de Dios.
Cada congreso trae consigo una experiencia especial. Detrás de cada detalle hay oración, entrega, sacrificio y mucho amor; y estamos seguras de que, una vez más, el Espíritu Santo se moverá de una manera especial entre nosotras.
Libres por su sangre no es solo el nombre de este congreso; es una invitación a dejar atrás las cadenas, las cargas y todo aquello que nos ha impedido vivir plenamente la libertad que Cristo conquistó para nosotras.
Hemos preparado este espacio con el deseo de que cada dama pueda encontrarse con Jesús, experimentar su amor y salir renovada, restaurada y verdaderamente libre.
Que cada página de esta revista sea apenas un adelanto de lo que Dios ha preparado para nuestros corazones. ¡Bienvenidas a este tiempo de libertad!
«Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.»Juan 8:36
Mikelys García Directora del Ministerio de la Mujer y Dorcas · Asociación Dominicana del Sureste
Canto tema del congreso. Letra: Licda. Lidia Solano.
Venimos postradas ante ti,
dándote gracias por darnos libertad.
Reconocemos tu entrega y amor
al morir en la cruz por darnos liberación
y perdón, derramando tu sangre
como vil pecador.
Somos libres, libres por tu sangre, Señor.
Somos libres, tú nos has dado perdón y salvación.
Somos libres, ya no hay cadenas que impidan adorarte.
Somos libres, tu sangre nos dio salvación.
Somos mujeres restauradas,
mujeres bendecidas,
mujeres que venimos a adorar al Señor.
Tu sangre nos redime,
tu sangre nos liberta,
tu sangre vino a darnos salvación.
Libres por tu sangre, Señor.
Libres por tu sangre, Señor.
05
Biografías
Mujeres que nos inspiran
Directora del Ministerio de la Mujer y Dorcas
Mikelys García
Mikelys García nació el 22 de mayo de 1979. Cristiana de segunda generación, ha crecido bajo los principios y valores de la fe, que han formado parte fundamental de su vida.
Es una mujer apasionada por el servicio a Dios, especialmente por el trabajo con las damas. Su amor por este ministerio refleja su deseo de contribuir al crecimiento espiritual de las mujeres, motivándolas a fortalecer su relación con el Señor y a descubrir el propósito que Dios tiene para sus vidas.
Está casada con el Pr. Gabriel Paulino, con quien ha formado una hermosa familia. Es madre de dos hijos, Kelly Gabriela y Samuel Gabriel Paulino. Además de su dedicación a la familia y al servicio cristiano, disfruta compartir momentos especiales con sus amigas, cultivando los lazos de amistad y compañerismo.
Oradora internacional
Lic. Magalys Minaya
María Magalys Minaya es una mujer dominicana que actualmente reside en los Estados Unidos. Desde niña abrazó la fe adventista, y ese camino ha guiado su vida. Psicóloga de profesión, ha integrado su preparación académica con un profundo llamado espiritual. Su pasión es predicar el evangelio, misión a la que ha dedicado 24 años de servicio constante, llevando un mensaje de esperanza y restauración allí donde Dios la envía. Con sensibilidad y entrega ha tocado vidas e iglesias, con la convicción de ser un instrumento fiel en las manos del Señor. En el congreso predica el sermón del sábado por la mañana y dirige la ambientación de la Santa Cena del domingo.
Psicóloga clínica y expositora
Lic. Nadieska Núñez de Nova
Psicóloga clínica especializada en terapia familiar y terapia cognitivo-conductual, con más de 15 años de experiencia en el abordaje terapéutico de trastornos del estado de ánimo, como la depresión y la ansiedad, y de trastornos de la personalidad. Se desempeña también como docente universitaria en programas de posgrado. Tiene una certificación de John Maxwell en coaching, es capacitadora y expositora, y cuenta con una certificación de PSYSON, institución internacional dedicada a la formación de terapeutas con enfoque espiritual y cristiano, en el abordaje psicoterapéutico de trastornos mentales y en terapias centradas en aspectos bíblicos y espirituales. Hace más de 15 años creó los campamentos de crecimiento, una herramienta de sanación y fortalecimiento emocional, familiar y social. Sirve a la iglesia a través del programa Restauremos la Familia y de espacios de difusión radial y televisiva, dentro y fuera del país. En el congreso dirige el programa de Escuela Sabática y tiene una presentación el sábado por la tarde.
Artista y salmista
Anny Marte
Artista y salmista invitada al Congreso de Damas 2026. Participa en la apertura del viernes por la noche y en la música especial del sábado por la mañana.
Presentadora oficial
Micauris García
Micauris García nació el 1 de abril de 1983, hija de Roma del Carmen García Rodríguez y Miguel Andrés García García. Adventista criada bajo el conocimiento de la Palabra de Dios y cristiana desde su nacimiento, es esposa de Eliezer Ortiz García y madre de dos hermosas niñas; ha hecho de la familia el centro de su vida. Contadora y locutora de profesión, con maestría en Dirección Ejecutiva de Recursos Humanos, le apasiona trabajar en proyectos de crecimiento y de impacto para la sociedad. Amante de la lectura —especialmente el desarrollo personal, el liderazgo, la crianza y el bienestar—, disfruta pasear por la naturaleza, escuchar buena música y deleitarse con instrumentos como el violín y el saxofón. En el congreso conduce las sesiones, las dinámicas y los anuncios, acompañando a las participantes durante los tres días del encuentro.
06
Reflexión
Una nueva página
Desconozco todo lo que has vivido hasta este momento de tu vida. Me gusta pensar que cada historia es particular y única, con experiencias que la hacen diferente de cualquier otra. Quizás has enfrentado grandes batallas, atravesado momentos difíciles o tenido que reunir fuerzas para continuar cuando las circunstancias parecían superarte.
Imagina que tu historia está plasmada en un libro y que hoy tienes la oportunidad de escribir una nueva página. ¿Qué escribirías?
Ten presente que este libro no solo trata de aquello que te sucede y que no puedes controlar, sino también de esas áreas de tu vida que anhelas ordenar, de las decisiones que necesitas tomar y de los cambios que deseas realizar. Se trata de pasar de una historia condicionada por la monotonía y la rutina a una en la que, mediante nuevas decisiones y acciones, puedas construir una vida con propósito.
La Palabra de Dios nos recuerda:
«De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas». 2 Corintios 5:17
Hoy tienes la oportunidad de reescribir tu historia. Aunque no puedes cambiar todo lo que ha sucedido, sí puedes decidir qué deseas conservar, qué necesitas transformar y qué pasos darás para avanzar. Escribe con sabiduría.
Si no sabes cómo comenzar, te invito a mirar hacia atrás y leer las páginas que ya has escrito. Pero esta vez, no te detengas en la culpa ni en el dolor de aquello que no salió como esperabas. Elige contemplar tus desaciertos como oportunidades para aprender, corregir el rumbo y tomar las medidas necesarias para no repetir los mismos errores. Mira cada vivencia como una experiencia que te ha permitido crecer y descubre cuán valioso es haber llegado hasta aquí, a pesar de las heridas que has sufrido.
Ahora tienes la oportunidad de comenzar de nuevo. ¡Escribe la historia que deseas vivir! Y si te preocupa cómo terminará tu historia, recuerda la promesa que Dios nos dejó en su Palabra:
«Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis». Jeremías 29:11
Decide creer en el poder de Dios para transformar los tiempos, renovar tus fuerzas y cumplir sus promesas. Escribe cada letra y cada palabra con sabiduría, permitiendo que Dios sea el autor de tu historia. Sin embargo, recuerda que Él también te ha dado la libertad de elegir los caminos por los que deseas avanzar y te invita a tomar decisiones que conduzcan a la vida. Así lo expresa su Palabra:
«A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia». Deuteronomio 30:19
Escoge vivir en la abundancia de las bendiciones de Dios. Escoge experimentar la plenitud de su amor. Escoge la salvación que su gracia te ofrece, el perdón que restaura y la sanidad que renueva el corazón. Escoge caminar hacia la victoria que se encuentra en Él.
Inicia de nuevo. Haz de esta nueva página el comienzo de una historia renovada por el poder de Dios. Atrévete a dar los pasos necesarios para construir una vida llena de propósito, en la que tus decisiones reflejen la fe que profesas y la confianza que depositas en Aquel que te sostiene.
Si Dios ha puesto un sueño en tu corazón, no permitas que el temor te paralice. Avanza con fe, trabaja con perseverancia y confía en que, en esta nueva etapa, puedes tomar decisiones que te acerquen a la vida que anhelas vivir. No se trata de que todo suceda como lo planeaste, sino de aprender a caminar con Dios aun cuando el camino sea diferente al que imaginabas.
No le pongas fin a tu historia antes de tiempo. Todavía puedes levantarte, recuperar las fuerzas y continuar de la mano de Aquel que promete guiarte. No estás sola en esta nueva aventura. Dios permanece a tu lado y te recuerda:
«No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia». Isaías 41:10
Querida mujer, no importa cuán difíciles hayan sido las páginas anteriores; todavía tienes la oportunidad de escribir una nueva. Permite que Dios sane tus heridas, fortalezca tu fe y te conceda la sabiduría necesaria para tomar decisiones que transformen tu vida.
Hoy es un buen día para comenzar de nuevo. Abre tu corazón, toma la pluma de tus decisiones y escribe, de la mano de Dios, una nueva página. Que el próximo capítulo de tu historia sea un testimonio de fe, transformación y esperanza.
Con cariño, Licda. Abigail González
07
Salud y bienestar · Cuerpo · Mente · Corazón
Cuidar de ti también es amar
Cuerpo
Cuidar el cuerpo que Dios nos dio
«¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?»1 Corintios 6:19
Cuidar la salud no es un asunto de vanidad. La Biblia presenta el cuerpo como un don que se administra, y el apóstol Juan lo resume en un deseo: «que tengas salud, así como prospera tu alma» (3 Juan 2). Cuerpo y espíritu no se cuidan por separado.
Para la mayoría de las mujeres, el cuidado empieza por lo básico. Dormir lo suficiente, tomar agua durante el día, comer de forma variada con más frutas, verduras, legumbres y granos integrales, y moverse todos los días, aunque sea con una caminata de 30 minutos. No hace falta una rutina perfecta; hace falta una que se pueda sostener.
El sábado es parte de ese cuidado. Un día completo de descanso a la semana protege al cuerpo del agotamiento y le recuerda a la mujer que su valor no depende de cuánto produce. Jesús mismo invitó a sus discípulos a apartarse y descansar un poco (Marcos 6:31).
También cuenta lo que se pospone. Los chequeos médicos periódicos, la revisión de mamas, la citología, la presión arterial y la glucosa se hacen a tiempo, no cuando ya hay síntomas. Muchas mujeres atienden primero a su familia y dejan su propia consulta para después. Programarla es una forma de responsabilidad.
Dormir entre 7 y 8 horas.
Caminar o moverse 30 minutos al día.
Tomar agua en lugar de bebidas azucaradas.
Agendar su chequeo médico anual.
Mente
Una mente en descanso
«Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.»Filipenses 4:6
Muchas mujeres llevan a la vez el trabajo, la casa, la familia, el ministerio y las preocupaciones de otros. Ese cansancio sostenido tiene señales claras: dificultad para dormir, irritabilidad, olvidos, falta de ganas y una tristeza que no se va. No son falta de fe, son señales de que algo necesita atención.
El profeta Elías, agotado y desanimado, no recibió un reproche. Recibió descanso y comida: «Levántate, come, porque largo camino te resta» (1 Reyes 19:7). Dios atendió primero su necesidad física y después le habló. Así también hay momentos en que lo más espiritual que podemos hacer es dormir, comer y pedir ayuda.
Algunas prácticas ayudan en el día a día: ordenar las prioridades de la semana y aprender a decir que no; reservar un rato diario sin pantallas; respirar despacio unos minutos cuando la ansiedad sube; escribir lo que preocupa para sacarlo de la cabeza; y mantener la conversación con personas de confianza.
Cuando la tristeza o la ansiedad duran semanas e interfieren con la vida diaria, corresponde consultar a un psicólogo o a un médico. Buscar ayuda profesional y orar no se contradicen; se complementan.
Hacer una pausa diaria sin pantallas.
Respirar profundo cuando suba la ansiedad.
Hablar con alguien de confianza.
Consultar a un profesional si dura semanas.
Corazón
Sanar por dentro
«Él sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas.»Salmo 147:3
Casi todas cargamos algo que no hemos terminado de sanar: una pérdida, una relación rota, una palabra dura, un abuso, una decepción con alguien de la iglesia. Esas heridas no desaparecen con el tiempo si no se atienden. Se reconocen, se nombran y se entregan.
Sanar es un proceso y no tiene fecha fija. Incluye contarle a una persona segura lo que pasó, poner límites con quien nos hace daño y aprender a perdonar. Perdonar no es decir que algo no importó ni volver a una situación peligrosa; es soltar el peso de la deuda para dejar de vivir atada a ella.
La Escritura nos pide cuidar el corazón: «Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida» (Proverbios 4:23). Eso incluye lo que escuchamos, lo que vemos, con quién nos rodeamos y lo que nos permitimos repetir por dentro.
El lema de este congreso habla de libertad: «Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud» (Gálatas 5:1). Cada mujer puede identificar qué la mantiene atada: culpa, miedo, rencor, vergüenza, y llevarlo a Dios y, si hace falta, a un consejero.
Nombrar la herida con una persona segura.
Poner límites sin culpa.
Pedirle a Dios ayuda para perdonar.
Buscar consejería cuando el dolor pesa demasiado.
Reflexiones generales de bienestar; no sustituyen una evaluación médica o psicológica.
«Donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.»2 Corintios 3:17
«Fuerza y dignidad son su vestidura, y se ríe de lo por venir.»Proverbios 31:25
«Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres.»Gálatas 5:1
«Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.»Mateo 11:28
«Él sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas.»Salmo 147:3
09
Agradecimientos
Gracias por ser parte
A Dios, por su amor y por la libertad que encontramos en Cristo. A nuestras participantes, por compartir sus dones. Al equipo organizador y a cada persona que hizo posible este encuentro. Y a ti, por traer tu fe, tu historia y tu corazón a este congreso.
Que lo vivido aquí siga dando fruto en nuestras familias y nuestras iglesias.